lunes, 14 de septiembre de 2009

Capítulo 75. Imperio.


Cuentan que cuando la reina Victoria Eugenia recibió al pueblo en el Palacio de Liria en 1968, después de un largo exilio, en la larga cola reconoció un rostro familiar surcado por un sinfín de arrugas y no pudo más que decir:
_¡Ay! ¡Pastora, cuánto tiempo!_




A las puertas de la gloria
llegó Pastora a llamar.
Y San Pedro emocionado
las abrió de par en par.
¿De dónde es usted señora?
- De Sevilla, casi ná
andaluza y española...
y gitana aceituná.

Me llamo Pastora Imperio,
Pastora Imperio
pa' lo que guste mandar.
Tenía los ojos verdes,
y los tengo que la mar
por mucho que rice el rizo
verde que verde será.

¿Y usted qué vende?, ¿qué quiere?,
¿qué sabe hacer?
Pues ve
sé llevar una mantilla
y una bata almidoná
y moviendo los pinreles
nunca he perdido el compás.
Dicen que si soy antigua
de una España trasnochá,
y yo me rio lo mío, de eso
de la antigüedad.
Porque levanto los brazos
y me pongo revelá
diciendo por lo bajini
al que lo quiera escuchar.

Como la Giralda mora
Pastora no tiene edad
como la Torre del Oro
y el palacio de San Telmo
Pastora no tiene edad
porque perdí los papeles
en una juerga real
entre Isabel y Fernando
En la Granada Imperial...
Y no hay taco de almanaque
que lo pueda demostrar

Ea que no, Ea que no.
Que Pastora,
Pastora Imperio
ni quiere ni tiene edad.

[Rafael de León]


En el XXX Aniversario de la más grande bailaora que ha dado España.

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