sábado, 10 de abril de 2010

Capítulo 108. Es la soledad.


No es bueno que el hombre este solo.
La muerte es un paso que daremos todos y es algo que me preocupa menos. Algo que tengo asumido desde la infancia, pues con diez años ya pensaba en ese último momento. Podríamos decir que tuve una epifanía temprana. La teoría del velo algún día la dejaré por escrito porque va unida a esta epifanía personal de vida y muerte.
Retomando el tema principal, como digo la muerte es un hecho que me preocupa menos en comparación con la soledad. La soledad es algo que me aterra. Mi visión de muerte solo, sin nadie, es a lo que más temo. Quiero morir rodeado de familia y amigos, aunque esto es algo que parece secundario, ya que la muerte es un acto individual, para mí no lo es. Necesito del cariño de otras personas, soy un mendigo del amor. Por eso en días como hoy, donde la soledad me ha invadido por completo, me asalta el terror de un futuro de soledad frente a un futuro compartido en el que ame y sea amado.
¿Lo conseguiré?
Y vio Dios que era bueno.

jueves, 8 de abril de 2010

martes, 6 de abril de 2010

Capítulo 106. Estrellas.


Al salir de la discoteca, tiró fríamente de su pelo hacia atrás. Parecía uno de esos gánster de películas en blanco y negro. Hacía tan solo cinco minutos, la brusquedad era caricias y besos sin profundidad.
-Tú sabes al igual que yo que esto es imposible.
-Pero, ¿QUÉ HACES? ¡¡¡ME HACES DAÑO!!!
-Calla_dijo susurrando mientras besaba su oreja y mordisqueaba su lóbulo_sabes que es imposible. Tanto tú como yo, somos como dos estrellas que brillan y se atraen mutuamente. En un primer momento, este acercamiento será luminoso, como si de un nuevo Bing Bang se tratara_En ese instante soltó su pelo para agarrar fuertemente su sexo_El ardor nos llevaría lejos. Placer y más placer hasta que un día los soles acaben uniéndose.
-PERO, ¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO?_Su cara cambió rápidamente de sorpresa a desagrado y de ahí a la ira_AHÍ TE QUEDAS LOCARIO_dijo gritando mientras se daba la vuelta lo más rápido posible para escapar de su amigo.
-Cuando nos unamos será la perdición. ¡¡¡Estaríamos condenados a la AUTODESTRUCCIÓN!!!_Chilló mientras Elisa se marchaba_LAS ESTRELLAS NUNCA PUEDEN RELACIONARSE. ¡¡¡YO NECESITO UN PLANETA!!!
-PUES QUÉDATE CON JÚPITER_Gritó antes de girar la esquina_UNA GORDA CALLOSA QUE TE HAGA BRILLAR. ¡¡¡CABRONAZO!!!

lunes, 29 de marzo de 2010

Capítulo 105. Negado tres veces.

Por tres veces fui negado.
Hoy lo sigo siendo.
Entre raso, perla y silla.
Te tendí mi mano porque estaba hambriento y miraste hacia otro lado.
Entre sotana, rosario e incienso.
Desarropado y sin casa me negastes cobijo.
Y tú. Si tú. El mismo que escribe estas líneas.
Te llamé, te busqué y prefieres la comodidad de la ignorancia.

Tres veces fui negado y lo sigo siendo.

martes, 23 de marzo de 2010

Capítulo 104. Sólo vivo por verte.


Sólo vivo por verte,
pero no esperaba verte nunca así.
Sin ti no soy nada.


Sólo quiero seguirte,

pero ahora tu camino se rompió.

Tengo el alma triste por esta visión.

Ahora lo comprendo,

antes yo no sabía verdad de tu misión.


Empieza de nuevo.
Se puede intentar.

Extracto de la BSO de Jesucristo Superstar

sábado, 13 de marzo de 2010

Capítulo 103. Una banda de palio.

La procesión se aleja mientras el reflejo distorsionado del músico aparece en el trombón. Conforme van desfilando los componentes de la banda los sonidos se van sucediendo. Maderas, metales y percusión.

Un tambor destemplado por Doña María Coronel, una flauta travesera en Santiago o un clarín por el parque son señas identitarias de una ciudad que durantes unos días se convertirá en una nueva Jerusalén donde romanos, Pilatos y Magdalenas atravesarán sus calles.

jueves, 4 de marzo de 2010

Capítulo 102. La marca.

Los segundos parecieron horas. El sonido de la ambulancia zumbaba en mis oídos mientras mi pie derecho como descontrolado pisaba el freno. Recuerdo la música de Grease, el sonido del primer golpe, el frenazo y el segundo impacto seco. Mis gafas se desmontaron, mis zapatos casi se me salen y el asiento en el que iba se partió sobre el respaldar cayendo mi cuerpo en los asientos traseros. Nunca he escrito sobre mi accidente. Sé que desde entonces el temor a otro percance nunca se ha ido. La que sí se fue, fue la marca del pecho que me dejo el cinturón. Un cinturón de seguridad que fue como en el anuncio: Un abrazo de vida.