17-03-1984
17-03-2009
Carta a mi madrina:
Todos mis amigos y familiares han tenido una postal y una carta por mi veinticinco aniversario. Para ti he decidido esperar a mi vigésimoquinto aniversario de bautismo. Ese día tú y tu marido contrajisteis ante Dios un compromiso hacia esa personita de apenas veinte días. Desde ese día de San Patricio, tus esfuerzos, desvelos y sacrificios para criarme y cuidarme fueron acrecentándose al igual que mi estatura. Lo que soy te lo debo principalmente a ti. Me hubiera gustado poder contarte más cosas sobre mí, cosas que nunca llegué a decirte. Me hubiera gustado decirte más veces Te Quiero. Me hubiera gustado estar más tiempo contigo, pero los misterios de la vida hicieron que este enero te fueras. Nunca pienses que te olvidaré, el recuerdo y las vivencias contigo son imborrables y aunque no te tenga a mi lado para llamarte, para contarte como me van las prácticas, el trabajillo que me ha salido y la vida en general; ten por seguro que hasta el día en que me muera tu seguirás siendo mi madrina y que nunca, nunca podré olvidarte.
Te quiere, tu ahijado.
JMRC